sábado, 10 de octubre de 2009

Lectura del Domingo 11 de octubre




Mientras Jesús iba de camino, un hombre llegó corriendo, se arrodilló delante de él y le preguntó:
--Maestro bueno, dime, ¿qué debo hacer para tener vida eterna?

Jesús lo miró con amor y le dijo:

--Sólo te falta hacer una cosa. Ve y vende todo lo que tienes, y da el dinero a los pobres. Así, Dios te dará un gran premio en el cielo. Luego ven y conviértete en uno de mis seguidores.

Al oír esto, el hombre se puso muy triste y se fue desanimado, porque era muy rico.

Jesús miró a su alrededor y dijo a sus discípulos:

--¡Es muy difícil que una persona rica acepte a Dios como su rey!

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